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lunes, 15 de febrero de 2010

El pinguino

**Pingüino: Su nombre cientifico fue “Spheniscidae”. Poco más tarde, cuando los primeros británicos vieron a estos animales los llamaron Penguins (del gaélico penwyn, pen = cabeza y qwyn = blanca), que era el nombre que daban al alca gigante del Atlántico norte (Pinguinus impennis).


Hábitat: Se encuentran en el Hemisferio Sur.


Hábitos: Los pingüinos son las únicas aves vivientes no voladoras adaptadas al buceo propulsado por las alas. Los huesos son más densos que los de otras aves, aumentando su resistencia a los impactos y aumentando también el peso del ave reduciendo su flotabilidad. Los pingüinos son capaces de alcanzar velocidades de hasta 60 km/h, aun que su velocidad normal oscila entre 5 y 10 km/h. El tiempo de inmersión aumenta en base al tamaño de la especie, siendo el emperador (Aptenodytes forsteri) el que contiene más tiempo la respiración: unos 18 minutos. Las principales reservas de oxígeno durante estos periodos se encuentran no en forma de oxigeno pulmonar, sino que se halla captado en la musculatura que contiene altas cantidades de mioglobina. Los pingüinos son capaces de retener la mayor parte de su calor corporal y esta adaptación les permite habitar las regiones más frías. Su plumaje consta de tres capas. Otra adaptación térmica se relaciona con el tamaño, ya que las especies templadas son en general pequeñas (el pingüino de las Galápagos es el más pequeño del género Spheniscus) lo que les ayuda a disipar el calor más velozmente que a las especies de mayor tamaño.


Conducta y Dieta: Los ritos de cortejo son variados pero no existe dimorfismo sexual marcado. Muchas especies de pingüinos nidifican en colonias densas y pueden ser muy territoriales. Sus nidos son sencillos y algunas especies anidan en galerías subterráneas. El pingüino emperador no emplea nido y en su lugar mantiene el huevo entre sus patas durante toda la incubación. El desarrollo de los pollos es acelerado, de modo que suelen estar bien desarrollados en dos o tres semanas y luego de la primera muda se independizan totalmente.
Los pingüinos de los géneros Aptenodytes, Megadyptes, Eudyptula y Spheniscus se alimentan fundamentalmente de peces. El género Pygoscelis se alimenta fundamentalmente de plancton. La dieta del género Eudyptes es muy poco conocida pero se cree que muchas especies se alimentan fundamentalmente de plancton. En todos los casos la dieta se complementa con cefalópodos o plancton. Los pingüinos se comunican a través de su graznido, lo cual les permite reconocerse después de las grandes jornadas en busca de alimento.


Causas de extinción: Las principales amenazas para los pingüinos son el calentamiento global y las industrias pesqueras que agotan cada vez más las reservas naturales de los océanos. Las inusuales temperaturas a las que está llegando el agua por la aceleración del calentamiento del Planeta y el constante deshielo que se produce en cadena, están contribuyendo a la desaparición del alimento base de los pingüinos y como desencadenante la muerte y desaparición de más del 50% de la población de pingüinos en zonas como el archipiélago Pointe Geologie en la Antártida.
Los estudios más optimistas indican que las emisiones de gas invernadero que continuarán en las próximas décadas calentando aún más la temperatura global, afectarán dramáticamente a todos los ecosistemas en los que sobreviven, no sólo los pingüinos, si no especies como ballenas y focas.
El calentamiento es cinco veces más rápido en la Antártida que en el resto del planeta. Esto se traduce, paradójicamente, en avalanchas de nieve más abundantes que perturban el modo de vida del pingüino Adelia, explicó Reynolds.


Posibles alternativas: Al menos, la determinación como especie en peligro de extinción proporcionará una amplia protección a los pingüinos, incluyendo un requisito en el que las agencias federales aseguran que ninguna acción realizada, autorizada o financiada por el gobierno, no comprometerá la existencia continuada de la especie.
El pingüino de las Islas Galápagos es la única especie de pingüino que ya entraba dentro de la lista de especies en peligro de extinción. El año pasado gracias a otra petición del Center for Biological Diversity, fue el Oso Polar quién entró a formar parte de tan lamentable listado por culpa del calentamiento global.
En Bali, los ecologistas acompañaron el informe con una protesta en la que disfrazados de pingüinos se quejaron por las altas temperaturas y el calor que ponen en riesgo a estas aves.

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